Blue Jasmine.



La semana pasada por fin pude ver Blue Jasmine, la nueva obra del magnifico Woody Allen. He aquí mi critica. 
Desde el día que vi el trailer supe que el reparto no sería el mejor, no porque no me agrade la actuación de Alec Baldwin, a quien ya hemos visto en la entrega anterior de Allen; To rome with love, o por haberla visto a Sally Hawkins en pequeñisimos papeles que no abarcan ni dos escenas como en Never let me go y An education, dos de mis favoritas en las que actua la increíble Carey Mulligan, entre otras, o porque sinceramente no se hasta donde me convencía que la protagonista fuera la australiana Cate Blanchett, a quién también vi hasta el hartazgo en muchos otros films de reconocidisimos directores como Scorsese e Iñarritu.
Si bien Blue Jasmine no me pareció la obra maestra del 2013 ni la mejor obra de Woody, claro esta que hay mejores, tampoco me decepcionó rotundamente como otros films del mismo género.



El personaje de Cate es autentica y conmovedoramente snob, claramente es un drama, un drama excelentemente escrito aunque menos estilistico visualmente, que es llevado a la pantalla mediante diversos flashbacks que intentan explicarnos como Jasmine, pasa de tener un glamoroso estilo de vida rodeada de gran opulencia, a convertirse en una victima de los múltiples fraudes cometidos por su marido, quien es encarcelado de la noche a la mañana. Sin un centavo el personaje de Blanchett se decide por buscar refugio en su hermana Ginger, quién vive en la cuidad de San Francisco, en una condición económica inferior, pero que esta dispuesta a brindarle asilo durante el tiempo que le lleve a esta remendar su precaria situación.


Confundida, neurótica, deprimida, entre otras son las facetas en la que la vemos a Jasmine intentando rearmar su vida, que de un día para otro deja de ser ese torbellino de fiestas, viajes y servidumbre del cual se ve, tristemente despojada como por arte de magia. 
Su hermana Ginger si bien intenta consolarla, su situación es poco prometedora, con una pareja nueva que le cuestiona la presencia de su hermana y con hijos que sueltan lineas más que inoportunas, el personaje de Blanchett se arma de valor a la hora de aceptar trabajar como recepcionista en un consultorio odontológico, en el cual tiempo después será acosada por quien fuera su jefe.


Por otra parte, Hal; interpretado por Baldwin, si bien realiza pequeñas apariciones, su participación sera de extrema importancia, no solo porque su situación será la gran desencadenante de la mala racha sufrida por su esposa, sino también por las innumerables infidelidades que comete hacia ella, como dice el dicho; "El que mal anda, mal acaba" y Hal aparentemente le hace honor a este dicho tan popular. Claro esta, que este es un razgo muy woodyanesco, porque una película dramática del director neoyorkino en la que no hayan infidelidades, me atrevo a decir que no es una película dramática. Las infidelidades de Hal hacen que todo su círculo intimo sea testigo de ellas, inclusive la hermana de Jasmine, quien en su paso por la cuidad lo ve desde un taxi seduciendo a una mujer en plena calle a plena luz del día. No es de extrañar porque el personaje de Blanchett queda tan trastornado, al enterarse, se ve deseosa de echárselo en cara a Baldwin, y créanme que lo hace y todo parte de allí.
Por otro lado, Jasmine, se ve decidida a ser diseñadora de interiores, ya que se ve a si misma como una experta en decoración, idea que luego le servirá para enamorar a un Diplomático con el que tendrá planes de boda, personaje interpretado por Paul Sarsgaard.


Finalmente Jasmine vuelve a empezar de cero, con su misma neurosis, claro esta, es un personaje lastimosamente pérdido en si mismo, que busca consuelo pero al mismo tiempo irradia amor propio combinado con un delirio de grandeza que arrastra de su estilo de vida anterior.

Vale mencionar que la actuación de Cate Blanchett resultó tan sublime que su neurótica interpretación encandilo al jurado, lo que le valió un Globo de oro a Mejor actriz Drámatica en la última edición de los Golden Globes, terna que se disputó entre Sandra Bullock, Judi Dench, Emma Thompson y Kate Winslet. 
Nuevamente Woody nos enfrenta a un drama casi perfecto, pero con un reparto que no lo deja brillar en su esplendor, tan así que pareciera que el presupuesto era tan limitado, que fue imposible convocar a actores más renombrados de la talla de Jim Sturgess o Eva Green, mi sueño dorado es verla a la Green en una de Allen.
Veremos que nos trae para la próxima el director neoyorkino.