El Biopic de Audrey.

Aún en vacaciones el cine sigue siendo mi fiel amigo y ver una pelí un plan más que genial y oportuno para estos días de receso veraniego. 
Ayer a la noche curioseando un poco por la web descubrí un film que no pude resistirme a no verlo, se trataba de un biopic, vale aclarar que las películas biográficas pertenecen a los pocos géneros que me gustan en demasía, dicho film se trataba nada más ni nada menos sobre la vida y obra de la mítica Audrey Hepburn, una actriz belga que revolucionó Hollywood en la década del 50 con su belleza y gran talento, gracias a ello, Hepburn participo en un sin fin de producciones, sin ir más lejos una de ellas le valió un Oscar por su actuación en Vacaciones en Roma de William Wyler.


Personalmente la primera y última vez que vi una peli en la que actuaba Audrey, fue en la tan conocida y aclamada Breakfast at Tiffany's, conocida en español como Desayuno con diamantes, un clásico del cine hollywoodense dirigido y escrito por el magnifico Truman Capote, quizás uno de los films por los que más se la recuerda al pronunciar su nombre, ¿Como olvidar sus estilismos y sus diálogos en dicha producción? Imposible, quizás los más fanáticos la recuerden por actuaciones más memorables, pero siendo este el único en la que la he visto actuar, me remito a la inigualable Holly.
Como mencioné lineas arribas, el biopic basado en la vida de dicha actriz me sorprendió tanto que no pude negarme a verlo, en el poster aparece una Jennifer Love Hewitt evocando a la estrella con el estilismo que esta uso en Breaktfast at Tiffany's, titulada como "The Audrey Hepburn Story". Dicha película fue estrenada en el 2000 y su extenso metraje derivo en la división de dos partes, siendo emitida por la cadena Sony entertainment.

No solo me quede fascinada por la forma en la que se cuenta cada aspecto de su vida, desde su triste infancia signada por el abandono paterno, pasando por una adolescencia en plena guerra, hasta los días en los que se encuentra en Nueva York rodando Desayuno con diamantes ya siendo una actriz consagrada, sino también por el grado de dramatismo que imprime el metraje; sentí que desde el primer minuto este film tuvo la intención de plasmar como a pesar del éxito, la fama y la belleza, Audrey tuvo que sortear momento desafortunados que la marcarían de por vida, como el haber sido abandonada por su padre e ir tras el a pesar de su constante rechazo. 
Como trasfondo, Audrey se debate junto a su madre, en una Holanda devastada por la segunda guerra mundial, a la espera de tiempos mejores, para retomar sus clases de ballet, las cuales, tiempo después la desviaran hacia la actuación.


Les recomiendo que la vean, es larga, pero vale la pena, tanto el vestuario como la escenografía propuesta para cada escena son más que impecables, por un segundo Jennifer Love Hewitt logró convencerme de que era la verdadera Audrey, ya que el parecido que tiene con la difunta actriz es indiscutible.