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Lucy


De las tantas promesas con las que arranque este 2014, una de ellas fue sin duda ver Lucy; la nueva obra de Luc Besson, (que parece haberse llevado tantas buenas criticas como las mas desfavorables), no solo por el fanatismo que siento hacia el director francés, cuya filmografia es tan sublime como el mismo, sino también por todas las promesas que irradiaba la actuación de Scarlett Johansson, a quien no veo en pantalla desde Vicky Cristina Barcelona a sabiendas de que años màs tarde participo en muchos otras producciones que aún no he visto y que tampoco me quitan el sueño.
Lucy es un film que tiene como gran premisa enlazar la acción con la ciencia ficción, mucho de lo que veremos, sobretodo los fanáticos y seguidores de Besson, nos hará rememorar escenas de León (1994); imposible no percibir ciertas similitudes entre ambos films, en escenas donde se lleva a cabo la mayor parte de la acción. La elección de Scarlett ha sido buena pero no indispensable para una producción de tales características, aunque debo reconocer que Johansson convoca por su inefable belleza, aún asì desde mi parecer, pienso que cualquier rostro joven de la farándula hollywoodense pudo haber interpretado el rol de Lucy; una joven estudiante estadounidense que reside en Taiwan y que de la noche a la mañana se ve introducida en una red de narcotrafico liderada por el personaje de Min-sik Choi, cuyo objetivo es la distribución de una nueva droga que será llevada en los estomagos de cada uno de los raptados. Con el correr del metraje la acción ira en ascenso y el personaje de Johansson encarnara a una suerte de heroína con poderes sobrenaturales, decidida a cobrar venganza hacia quienes la raptaron y dispuesta a hacer daño a todo aquel que interfiera en sus planes, sin mencionar el uso de dichos poderes para intentar sabotear  la misión que el personaje de Min-sik Choi junto a sus secuaces intenta llevar a cabo.
En simultaneo veremos como las escenas de acción se mezclan con la participación del profesor Samuel Norman (Morgan Freeman) quien en sus primeras intervenciones realiza una conferencia sobre la actividad cerebral, con el transcurso de la trama podremos percatarnos sobre la relación entre las investigaciones llevadas a cabo por el personaje de Freeman y los constantes cambios que Lucy sufrirá a causa de la droga que sus captores le propiciaron.
Una película que en lo personal me gusto màs por sus efectos especiales que por la actuación de Johansson o la trama misma, que si bien consigue ser atrapante por momentos, encuentro parecida, como mencione lineas arriba, a la de Leon, otro film de Besson, que continua siendo mi favorita del director.