Mommy


Mommy es la crónica anunciada de esas relaciones defectuosas entre madres e hijos que nunca concluyen de la mejor manera. Dolan se arremanga una vez mas para zambullirse de cabeza en un melodrama casi tan parecido como al de su opera prima Ja'i tue ma mere, al mismo tiempo el celebre director podría haberse inspirado en We need to talk about Kevin, film protagonizado por Tilda Swinton en el cual esta batalla contra su primogénito de características bastante particulares, casi tan similares al del protagonista de Mommy.
Como ya es característico en Dolan, las actrices casi siempre suelen ser las mismas, esta vez le toco el turno otra vez a Anne Dorval y a Suzanne Clement, ambas ya habían actuado en Ja'i tue ma mere, y nuevamente vuelven a encarnar los mismos roles; madre y amiga maestra del personaje de Antoine Olivier Pilon. 
Lo mas destacable de Mommy no es solo su argumento, ya de por si bastante jugoso, sino también la fotografía y su riqueza audiovisual propia del tratamiento de planos que Dolan lleva a cabo. 
¿Que màs se puede decir? Si bien el metraje de Mommy es largo, uno no se da cuenta sino después de finalizado el film, ya que la historia misma funciona como una montaña rusa de imágenes que se suceden una tras otra con la mayor espectacularidad, hay muchos momentos de tensión que son recreados por Dorval y Pilon, y eso es sin duda lo que hace de esta película una imperdible y mi nueva favorita del director canadiense.
En Mommy Dolan rejuvenece a Anne Dorval para esta vez volverla a enfrentar a un muchachito bastante inquieto pero mucho mas perturbado e hiperquinetico de lo que fue Hubert en Ja'i tue ma mere. Es innegable, Dolan es talento puro, cada uno de sus films le hace un guiño a nuestras vidas mismas, a todas esas relaciones que parecen no andar, a lo defectuoso, a lo disfuncional. El amor para el no es un tema recurrente como es quizas para muchos otros directores que parecen no encontrarle el sentido ni aun haciendo veinte films del mismo genero, pero si hay un tema recurrente en Dolan: esa relacion entre madre e hijo que por h o por b siempre se ve afectada por algo o por alguien, pero tambien reparada por terceros que siempre entran en escena para enriquecer a la historia y a los personajes mismos.
El personaje de Dorval esta vez es una mujer sin tapujos que no asume su edad, locuaz, desenfrenada y desentendida por completo de su hijo, hasta que un bien dia debe volver a hacerce cargo de este, la mala racha no solo decide volver con ese hijo rebelde e insano sino tambien con la perdida de su empleo, por lo que debe conseguir como sea uno nuevo no solo para sobrevivir ella misma sino para mantener a su hijo. Si bien en las primeras escenas del film vemos como madre e hijo sostienen una entrañable relacion, esto no dura mucho, los momentos de tension entre Die y Steve son definitivamente los que le aportan a accion a la historia, hasta que entra en escena Suzanne Clement, encarnando a una simple profesora retirada, que presencia las violentas discusiones de estos dos puertas adentro de su casa, por supuesto la relación entre Dorval, Clement y Pilon no durara demasiado, como tampoco ningún otro triangulo recreado por Dolan, aunque si lograran escenas tan memorables que serán difíciles dejar de recordar una vez culminado el film.